Cómo funciona la libre elección de electricidad en TexasPor Javier Loya
En gran parte de Texas, los hogares eligen quién les vende la electricidad. Así está armado el sistema y esto conviene revisar antes de escoger un plan.

En la mayor parte de Estados Unidos, la compañía que lleva la electricidad a una casa es la misma que manda el recibo. Buena parte de Texas funciona de otra manera. Desde que el estado reestructuró su mercado eléctrico, muchos hogares y negocios eligen a la empresa que les vende la energía, mientras una compañía distinta se encarga de mantener los cables.
Tres papeles, un solo recibo
Los generadores producen la electricidad. Las empresas de transmisión y distribución son dueñas de los postes, las líneas y los medidores de cada zona y les dan mantenimiento. Los proveedores minoristas compran energía en el mercado mayorista y la venden a los clientes mediante planes con condiciones distintas. El cliente elige al proveedor; la compañía local de distribución es la misma sin importar esa elección.
Como la compañía de los cables no cambia, la confiabilidad del servicio en una colonia no depende del proveedor que elija cada cliente. Los apagones y las reparaciones de líneas siguen siendo responsabilidad de la empresa local.
Dónde aplica la elección
La libre elección cubre las zonas de Texas que se integraron al mercado competitivo. Algunas ciudades y áreas rurales que reciben servicio de empresas municipales o cooperativas eléctricas no forman parte. Según ERCOT, cerca del 75% de la carga de su red corresponde a clientes con libre elección, lo que abarca casi 8 millones de hogares y negocios.
Cómo leer un plan
Los planes suelen describirse por la duración del contrato, si la tarifa es fija o variable y si hay cargos por cancelación anticipada. Cada plan del mercado competitivo incluye una Etiqueta de Datos de Electricidad estandarizada, que muestra el precio promedio en varios niveles de consumo. Comparar etiquetas lado a lado es la forma más directa de ver cómo cambia cada plan según el consumo real del hogar.
Un buen hábito es revisar el consumo de meses anteriores antes de comparar. Un plan que parece barato con cierto consumo puede salir más caro con otro, y la etiqueta deja ver esas diferencias.
Por qué importa
La libre elección pone una decisión en manos del cliente. Entender los papeles del generador, la compañía de distribución y el proveedor facilita esa decisión y ayuda a fijarse en las condiciones que de verdad afectan el recibo.