Cómo entender la mezcla energética de TexasPor Javier Loya
El gas natural, el viento, el sol, el carbón y la energía nuclear cumplen papeles distintos en Texas. Una guía de lo que cada fuente hace mejor.

Texas produce y consume una gran cantidad de electricidad, y para lograrlo recurre a una amplia variedad de fuentes. Cada una tiene sus ventajas, y la mezcla cambia según la temporada, la hora y el paso de los años.
Gas natural
Las plantas de gas natural pueden subir y bajar su producción con relativa rapidez, lo que las hace valiosas para seguir la demanda durante el día. En 2024, el gas natural produjo el 45.1% de la energía usada en la red de ERCOT, seguido por el viento con 24.3%, el carbón con 12.6%, el sol con 10.4% y la energía nuclear con 8.4%, según ERCOT.
Viento
El oeste de Texas y el Panhandle tienen vientos fuertes y constantes, y el estado ha construido allí una amplia capacidad eólica. La generación eólica suele aumentar de noche, y nuevas líneas de transmisión han conectado esas fuentes con las ciudades del este.
Sol
La generación solar ha crecido rápido en todo el estado. Produce más en las horas soleadas del mediodía, que coinciden con parte del pico de demanda de verano. Cada vez es más común combinar la energía solar con baterías para llevar parte de esa energía hasta la noche.
Carbón y energía nuclear
Las plantas de carbón y las nucleares tradicionalmente han aportado una producción constante a toda hora. Las nucleares, en particular, operan a niveles altos durante largos periodos entre cada recarga de combustible.
Por qué ayuda la diversidad
Una mezcla variada evita que la red dependa de un solo combustible o de un solo patrón del clima. Entender el papel de cada fuente ayuda a explicar por qué los precios y las condiciones de la red cambian de una temporada a otra.